Y hoy resulta que ayer, la princesa se hizo reina.
Aquel cepillo sin dientes, hoy es el que mejor peina
Ya no deshace el somier, aquel amor tan fugaz,
Que en ese cuarto de hotel, se declaraba inmortal
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tell us what are you thinking about?